La respiración es vida,
cualquier pensamiento negativo que retenemos, cualquier emoción
que bloqueamos inhibe la respiración, lo que significa que se
interrumpe la conexión fluida con nuestra nutrición
espiritual. Muchos pensamientos negativos están relacionados con
nuestra primera respiración fuera del útero materno, es
decir, con el temor mismo de respirar, el cual lo asociamos con cambios
irremediables, o sea con la lucha. A través de la
respiración consciente y conectada movilizamos energía y
esto nos lleva a la habilidad de respirar tanto energía como
aire, logrando un beneficio orgánico y el poder accesar a
nuestro archivo emocional. La respiración Consciente y Conectada
de la energía nos permite contactar con los grandes puntos
limitantes:
- Trauma del nacimiento y nuestros
primeros años de vida: El nacimiento es un acto impactante en
nuestras vidas, es nuestra primera experiencia social. Los
recién nacidos absorben el entorno y, por tanto, muchos de los
sentimientos negativos producidos por los adultos, lo cual constituye
un indiscutible peligro, este acontecimiento y los primeros siete
años de vida, marcan nuestra percepción del mundo y
nuestra participación en él.
- Desaprobación paterna,
incluyendo el colegio y la religión: Nuestros padres o sus
sustitutos fueron nuestra primera autoridad afectiva y moral, algunas
de las expresiones o mandatos hechos por ellos pudieron habernos
confundido, lesionado y marcado profundamente, a pesar del amor y la
buena intención que implicó ese mensaje. Cómo lo
que más queremos es complacer a estos "afectos" pero la
confusión trae miedo y el miedo trae parálisis seguimos
arrastrando estas desaprobaciones hasta hoy día no sólo
con los padres sino con cualquier figura de autoridad como puede ser el
maestro o el jefe.
- Los pensamientos específicos
negativos: El pensamiento es creativo y crea todo aquello en lo que se
enfoca consciente o inconscientemente. Está comprobado
científicamente que tenemos más de 80.000 pensamientos en
un día y el 80% de ellos se repite una y otra vez, de tanto
repetir un pensamiento se convierte en una creencia y de tanto repetir
esa creencia en nuestro mundo interior creamos resultados en nuestro
mundo exterior y así va la cadena repetidamente hasta que se
convierte para nosotros en una ley: "La Ley Personal". Siendo esta
"Ley" aquellos pensamientos o creencias negativas que hemos tenido en
momentos de nuestra vida, desde nuestro nacimiento o antes, limitando
nuestras vidas y haciéndonos caer en los mismos resultados, a
pesar de nuestros buenos deseos de cambiar. Son nuestros propios
pensamientos cuando mal usamos la mente
- La urgencia inconsciente de muerte:
Desde nuestro nacimiento, desde la primera respiración fuera del
útero sentimos la diferencia entre estar afuera de estar
adentro, en la mayoría de nosotros esta diferencia no fue bien
digerida y nos causó miedo y ese sentimiento de perdida nos
acompaña a lo largo de la vida, el miedo al cambio y a la
perdida, lo cual lo relacionamos con la muerte. De tanto que le
tememos, la tenemos presente en nuestras mentes y actos y por tenerla
tan presente, el miedo nos persigue y nos hace sacrificar lo más
preciado que tenemos: El Presente. La urgencia de muerte es la
acumulación de pensamientos anti-vida que tenemos.
- La senilidad: Además de lo
que pudo representar el nacimiento en nuestro mundo interior y
exterior, los dos primeros son una de las etapas más importantes
de nuestras vidas. Esta primera etapa donde no podíamos expresar
exactamente lo que queríamos, cuando éramos absolutamente
dependientes (afecto, alimentación, higiene, sueño,
salud, etc.), es una etapa de sobrevivencia pero también es una
etapa "cómoda" donde la responsabilidad de nuestra sobrevivencia
la tienen otros: mamá y papá o sus sustitutos. Observamos
cómo al final de la vida de ciertas personas esta etapa se
repite exactamente igual, se vuelven dependientes otra vez,
también vemos como ciertas "enfermedades" y adicciones arrastran
a las personas a ese estado. Son memorias no resueltas de la primera
etapa de la vida.
- Bloqueos en nuestra
multidimensionalidad: Los Físicos afirman que el mundo no es
realmente como se ve y que el mundo material está hecho de
energía. En otras palabras, el mundo material sólido que
creemos conocer y vivir, es sólo una masa de energía
vibrando a diversas velocidades. Desde el momento que reconocemos esto,
reconocemos que si tenemos bloqueos en una dimensión eso
repercutirá en las otras, y la cadena se vuelve infinita por el
cúmulo de memorias que tenemos.
En un ciclo de Rebirthing, el cual
consta de 10 sesiones asistido por un(a) Renacedor(a) Profesional, a
nivel individual y grupal, se crea un entorno afectivamente efectivo.
Permitiéndole a la persona que ha experimentado en su vida dolor
por la carga negativa acumulada de cualquiera de los puntos ya citados
y que la han llevado a mantenerse en tristeza, rabia o resentimiento,
transformar esas emociones a su polo positivo integrando el aprendizaje
a su vida. Se van desvaneciendo patrones de comportamiento no deseados
y se abre el corazón para recibir amor, luz, paz y prosperidad,
en fin, la celebración de la vida. Rebirthing es sanación
porque nos conecta con nuestra esencia que es la fuente de todo nuestro
vigor interior, la cual nos retorna a nuestro equilibrio
holístico.